hola

librerya de capitulos de Lyzz Anderland

lunes, octubre 08, 2012

Capítulo 004 de Deveinders


Capitulo 004 – Comienzo de una Extraña vida

Intento e intento sonsacarle información a Karanei pero no pudo, no hubo modo, nunca dio su brazo a torcer, o se hacia la sorda y ponía excusas tontas, pero no le decía nada. Estuvo muy preocupada, no tenia deseos de dormir en “su habitación”.

“¿Qué demonios querían con ella?” nunca paro de cruzar por su mente.

Y lo más bonito de todo, a oscuras, todo resultaba aterrador…

Camino por los elegantes pasillos, entro por una elegante puerta a una habitación, no, era un comedor, ahí la esperaban, ¿Eitan y su padre?, ambos la miraron sonrientes, ¿Por qué?

Todo era muy extraño.

Se sentó en una de las mesas, ahí también estaba el tal Trover y Karanei

¿Cómo no los había notado?

De repente se oyeron extrañas voces, sonidos inusuales pero ninguno parecía notarlos.

De pronto, algo puso sus manos en sus hombros, eran, negras, muy negras, volteo su cabeza y ahí estaba un chico de cabello negro y piel blanca, solo sus manos eran negras, pero no un negro normal, no de piel, era como si estuvieran pintadas o algo por el estilo.

Le sonrió tétricamente y alargo una mano hasta ella, entonces, Eitan lo detuvo, negó con la cabeza al desconoció y luego la miro a ella y le sonrió sinceramente o asi parecía.

Después le tomo la mano y la ayudo a levantarse y vio que ya no estaban con todos en el comedor sino en un jardín, él la miro con dulzura y le sonrió acariciando su mejilla con ternura.

Luego de él salieron unas enormes alas de plumas negras que estaban a sus costados y salían de su espalda, eran grandes y hermosas y no causaban temor.

De la nada, hubo sangre, sangre de verdad, por el suelo y sobre los rosales.

Pronto sintió que había alguien atrás, estaba tranquilo parado justo tras ella, era castaño y de piel blanca pero como había una inusual neblina, no se notaba el rostro, cuando ella quiso voltearse para verlo, todo se ensombreció.

Despertó nerviosa, había tenido sueños raros pero este les ganaba, no entendía absolutamente nada en el, ¿Qué pasaba?

Quizás solo era el estrés de estar ahí, eso debía de ser…

Para su fortuna, no volvió a soñar nada asi, tuvo tranquilidad a partir de que volvió a descansar.

En el día siguiente Anica comenzó a despertarse, que raro era, había dormido en esa habitación, “varen” fuera lo que fuera. Y se había quedado muy sorprendida al entrar, era muy grande e increíblemente lujosa, la cama era por demás cómoda y aun lado a la derecha había una inmensa ventana por donde se veía el jardín trasero, el cual al parecer, si tenía flores, demasiadas, era hermoso, nada en comparación al de enfrente. Ya comprendía aun menos toda esa situación, es que, era por de mas, inusual, incomprensible, no entendía nada, era una simple humana ¿no?, la consideraban inferior ¿no?, entonces… ¿Por qué la llevaban al cuarto más hermoso que hubiera visto en su vida?, ¿Qué planeaban hacer con ella?. Entonces de golpe le llego una idea o más bien recuerdo. “Es una de las cosas más importantes y casi imposibles de hallar en el mundo”, esas habían sido las palabras del Rey Angel, ella era importante, ¿para qué?, no sabía, pero era importante.

Suspiro. Ah, todo eso era demasiado para ella, era tan confuso y conflictivo, ¿Qué rayos esperaban hacer con ella?, nada parecía tener sentido.

Alguien inesperado entro en su habitación en ese momento.

Anica recordaba ese cabello tan inusual pero tan llamativo que le había gustado tanto, como no hacerlo, el dueño era su misterioso extraño que conoció en la noche.

Eitan entro lentamente y con cara apenada. Parecía estar avergonzado de algo y cohibido, algo que Anica no entendió ni cuando hablo.

— Lo lamento — soltó y Anica lo miro confundida — mi padre no siempre…bueno, no siempre le da por respetar los derechos de los demás — dijo cohibido y apenado.

¿Se disculpaba?, ¿Por qué?

Anica se perdió en sus pensamientos un poco.

~ Qué lindo es ~ pensó ensoñadora por un segundo y reacciono — no entiendo — le dijo confusa ya salida de su ensoñación, con Eitan podía perderse horas en su mirada. Era algo difícil no hacerlo. Pero, que quería decir con eso, ¿para que había venido?

Eitan sonrió y le contesto.

— Me estoy disculpando — ella le parecía tan linda.

— Eso sí lo entendí — le dijo un poco confundida…

Eitan entendió que quería decir y la corto antes de que siguiera.

— El porqué ¿Cierto? — dijo sonriéndole amablemente.

Anica asintió.

Eitan se puso serio pero no molesto, seguía con esa mirada amable.

— Yo no pienso como él, no puedo cambiar lo que él manda pero no quisiera que pensaras que soy igual, en especial si me acabas de conocer — le aclaro sincero y esperanzado.

Esa afirmación a Anica le gusto pero debía asegurarse un poco, no podía ponerse feliz todavía.

— ¿Tú no piensas que soy un ser…bueno, pues…inservible en comparación con tu especie? — le pregunto nerviosa y un poco cohibida. No quería oír una mala respuesta.

— No — excelente, pensó ella — claro que no — afirmo seguro — yo no soy asi — le aclaro igual de seguro pero más relajado, es que no podía dejar que ella pensara que era como su padre, eso sería horrible, el no quería eso — y como ya te dije, te pido perdón por mi padre, no sé qué es lo que quiere contigo pero yo no tengo nada que ver — se disculpo de nuevo, por nada que tenía que ver con él — no tenía una opinión clara de los humanos pero tu pareces divertida, y no me molesta que digas insultos de él , no eres la primera, estoy bastante seguro que no serás la ultima — le conto más relajado y ella sonrió un poco.

Anica suspiro recordando su situación y entonces hablo.

— ¿Porque nos odia? —

— Bueno, simplemente no cree que deban ser valorados, como si nosotros fuéramos superiores o algo asi — le conto apenado por lo que su padre pensaba, el podía dar fe que cambiaba su forma de pensar de una a otra cuando más le convenía, a veces resultaba muy hipócrita, sobre todo por una razón.

Anica sonrió, Eitan no la veía asi.

Antes de que los dos muchachos pudieran continuar charlando una mujer rubia entro en la habitación con una bandeja de comida en las manos.

— Hola pequeña — la saludo sin percatarse del otro visitante — te traje comi…daa — se trabo al ver a el hijo de su Amo, justo ahí — príncipe Eitan, ¿qué hace aquí? — le dijo con tono de reproche.

— Aah, yo solo vine a… — se trabo sin saber que decir y opto por el escape — bueno, ya me voy Kara, tu sigue con lo que hacías — le dijo extremadamente nervioso pero ocultándolo, más o menos.

Eitan se volvió hacia la puerta y comenzó a ir hacia ella pero Karanei le hablo en voz baja.

— Joven Eitan —

— Hm? —

— Recuerda que le dije que debía preocuparse cuando una habitación en especifica la ocupara una señorita — le recordó, aunque no era necesario, el solo lo recordaba, nunca había entendido ese mensaje en clave de Karanei pero sonaba importante.

— Si, ¿por…? — la miro intrigado, ¿Qué le diría?, con Kara nunca se sabía.

— Es esta y hay una jovencita en ella justo ahora — le aviso.

Eitan la miro confuso y preocupado. ¿Qué demonios planeaba su padre con Anica?

— Oiga, Joven Eitan — lo llamo cambiando repentinamente el tono de voz por uno más sugerente — solo por curiosidad, ¿le gusta la linda humana? — le pregunto dejando a Eitan desprevenido, ¡por qué Kara era tan suspicaz!, se sintió acorralado y desprotegido, solo quedaba algo, correr.

— Hay, mira Karanei, ya es muy tarde, debo irme, adiós — le dijo muy rápido y nervioso y entonces se fue.

~ Hhhmmm… más obvio no se puede, príncipe Eitan ~ pensó Karanei con diversión — oye pequeña, te traje comida — miro a Anica que había sido ignorada hasta ese entonces — ahora que ya se fue el lindo distractor creo que podrás comer — le dijo para incomodarla, no sería la primera que muere de amor por él, pero ella era muy notoria, para el que miraba con atención, como Karanei.

— Hey, espera, yo n-no…no… — comenzó a “intentar” excusarse toda trabada.

Karanei se rio un poco y tuvo piedad de ella.


— Ya, está bien — le dijo sonriendo — toma tu comida — le extendió la charola para que la tomara.

— Eh…Karanei, este…yo.. — comenzó a decir pero no se animaba o no hallaba la forma.

— ¡Qué!, ¿no la quieres?, pero si está muy buena — le dijo hablando de la comida, la cual, Anica apenas había comenzado a probar.

Anica suspiro, Karanei era muy suspicaz para algunas cosas, y tan mala para otras.

— No es eso — le corto rápidamente — quisiera que me dijeras sobre eso de lo que significa este cuarto, ayer no me explicaste — le recordó, genial, Karanei, esta vez, no tenia escapatoria.
— Mira pequeña, te voy a explicar cómo esta todo aquí, yo solo soy alguien que está aquí para servir, no me está permitido decir cosas que no se me ordenaron, ellos te dirán después si eso quieren — le dijo muy seria, al parecer asi era, tal y como Karanei se lo había dicho, y lo peor era, que asi, la condición de Karanei tal y como era, era mejor que la ella, una simple humana, que ni sabía que le vendría.
— Pero… — Anica la miro suplicante, esperando que se apiadara de ella.
— Lo siento — se disculpo la rubia sirvienta. Tenía pena de ella, sobre todo por la “especial” acción que ella iba a tener que desempeñar, estaba muy segura que no le iba a agradar, sobretodo porque no estaban tomando en cuenta su opinión y seguramente, nunca lo harían.
Anica dio un suspiro, esta vez de resignación.
Mientras en otro lado dos hombres sombríos hablaban sobre el mismo tema que las mujeres, pero ellos poseían más información.

— Señor, ¿para qué necesita a la humana? — pregunto de pronto Trover que tenía esa duda desde que la chiquilla llego, o desde que se supo que era — yo definitivamente no se mucho sobre los humanos Originales pero… ¿Por qué son importantes? — Su amo lo miro imperturbable, tan frio y serio como siempre pero aun asi le dio el suficiente interés a su subordinado y decidió aclarar su duda.

— En la antigüedad de nuestro planeta, muchos milenios atrás, nosotros teníamos un ADN idéntico al humano normal, sin la contaminación, cercas de nuestro planeta había una Luna muy especial, tenia componentes inusuales de los que nunca se supo, por asares del destino algo fallo en ella y prácticamente se estrello contra nuestro mundo en fragmentos, eso nos modifico y creo las razas Deveinders que ahora existen, por esa razón ella es de utilidad, porque ella será muy capaz de… —

En otro lugar había un tercero pensado en lo mismo que los anteriores, Eitan seguía dándole vueltas a que era lo que su padre quería con su nueva admiración, lo cual, lo confundía un poco, no sabía que le pasaba, pero no estaba dispuesto a cambiarlo.

~ Me pregunto qué querrá mi padre con Anica, ¿Qué demonios planea?, será mejor que no intente nada malo contra ella o estaba vez no me quedare pasivo, pobre de él si le hace algo, no se lo permitiré, pero hasta entonces, seguiré con la duda de que quiere hacer, no lo entiendo, ya afirmo que no la quiere matar o encarcelar, además de que comenzó a tratarla como huésped, entonces, ¿Qué será? ~ Eitan cada vez se confundía mas en sus pensamientos, antes ya no intentaba entender a su padre, eso hace mucho había notado que era caso perdido, era una pérdida de tiempo porque no lograrías nada pero ahora, necesitaba saber, aunque sería muy difícil, realmente…comprender a ese hombre.

Por detrás apareció una sirvienta castaña joven.

— Príncipe Eitan, su padre lo llama, debe venir — le hablo con amabilidad y respeto.

— Ya voy — contesto sin ánimos.

Ambos se fueron hacia la casa, Eitan siguiéndola a ella, le indico el camino hasta que entraron a una habitación, una de las muchas que su padre usaba para simples reuniones.

Y ahí la miro.

~ Eh?, ¿Anica?, ¿ya dirá para que la quiere? ~ pensó confuso, curioso y preocupado.

— Eitan — llamo el Rey ángel a su hijo — esta humana será tu prometida — dijo señalando a Anica, no falta decir que ambos pusieron los ojos lo más abiertos que podían, luego vino la confusión y al verla en el rostro de su hijo, el rey hablo — sabes bien que incluso mezclando entre ángeles negro las habilidades se pierden ya que se mezclan las habilidades especiales de cada ser y esto hace que las nuevas generaciones no obtengan mejor fuerza ¿no? — Eitan asintió, aun confuso — pues con los humanos Originales eso no es necesario, ese evento no ocurre y el ADN se amolda y perfecciona — oh oh, ya no le gustaba a donde iba esto — por eso tendrás grandes herederos si su madre es ella — dijo volviendo a señalar a Anica, Eitan sentía que lo habían golpeado muy fuerte y que ya no funcionaba bien — esto es una orden, no una petición — le advirtió viendo su cara que no expresaba mucho pero lo conocía y sabía que estaba a un segundo de replicar como pocas veces sucedía — como buena prometida, le darás a mi hijo de tu sangre — eso fue para Anica, eh?, ¿Qué, que?, ¿ella qué?, sangre?, Ella?, ¿Por qué?, ¿Qué hizo?, nacer?, su sangre?, enserio?, ¿Por qué?, Anica no pudo pensar más que en cientos de más preguntas como esas.

— Ah… ¿Qué fue lo que dijo? — le pregunto al que quisiera responder aun con sorpresa.
— Trover — el sirviente miro a Eitan — ¿oí bien?, tu mejor que nadie me lo puedes decir — le pregunto tan confuso y sorprendido que le costó articular palabra, el no supo ni como lo logro.

— ¿Qué fue lo que entendió? — le pregunto el Trover, siempre servicial.

— Que ese padre mío odia humanos quiere que me case con una — le contesto poniendo cara de sorpresa ante sus propias palabras.

— Ah, no, si comprendió bien — le dijo sin problemas.

— Eh? — esa fue la incrédula voz de Anica, bueno… no todos los días estabas comprometida.

Fin del Capítulo 04.


 Escrito por Cristal Rosenberg ~ Blue Rose ~
~ Comienzo de una Extraña vida ~ Cap 04 ~

No hay comentarios:

Publicar un comentario