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lunes, octubre 08, 2012

Capítulo 001 de Deveinders


Capitulo 001 – El Inicio de Todo

Hace muchos años el mundo era distinto, solo lo habitaban humanos, en aquella terrible noche para los humanos llegaron al mundo los autonombrados Deveinders, su llegada trajo muchos problemas, de los Deveinders emana un toxico extraño que enfermo a los humanos y fue el mismo que consumió su anterior planeta, con el tiempo se desarrollaron Curas para el veneno Deveinder aumentando la fuerza del cuerpo en todos los sentidos y lograron salvarse aquellos que sobrevivieron a la inmensa explosión que causo la llegada de las miles de naves al mundo, la cual reacomodo literalmente los países.

Los humanos fueron obligados a desarrollar mejores formas de vivir dado al toxico Deveinder pero se dice que los humanos no infectados o infectados parcialmente podían volverse superiores gracias a la cura, esto se descubrió después de algunos años que la cura le fue implantada a todo ser humano aun viviente. Los “nuevos humanos” llaman Originales (Seres humanos Completos) a los anteriores libres del veneno pero son excepciones casi imposibles de encontrar dispersas por el mundo incluso sin que ellos mismos sepan lo que son dado que los genes se traspasan por herencia y se sobreponen a los de los infectados.

Han pasado 50 años desde la llegada de los Deveinders al planeta pero a ellos los humanos no les interesan en lo más mínimo asi que los humanos se ven obligados a vivir en ciudades protegidas por campos de fuerza o domos como son llamados.

En una escuela de Nueva Medali (anteriormente ahí se hallaba la ciudad de México), año 2365.
Una maestra daba su clase como de costumbre.

— Hace 50 años, en el año 2315 los Deveinders llegaron a nuestro mundo
— explico la maestra — ¿alguien sabe cuántos Deveinders no tienen forma humana? — pregunto, algo que obviamente mucho no sabían, excepto por dos pero una estaba en la luna.

— Pues yo sé de cinco razas nada mas — respondió una chica del salón.

— No, todos tienen forma humana solo que muchos tienen transformaciones cuando usan su poder — corrigió otra alumna.

— Es correcto Laurena — dijo la maestra.
~ Hm, yo ni sé nada de los Deveinders solo que mi abuela tenía 15 años cuando cayeron las naves ~ pensó una chica de cabello café oscuro ~ ah como quisiera que acabaran las clases ~ pensó fastidiada.
La clase paso con normalidad y al fin termino.
— Hey tu — le habla una chica con cabello violeta oscuro.

— Ah, Matsuri dime, ¿qué quieres? — le pregunto.
— Oye Aníca, ¿a la salida vamos a ver el escudo de cercas? me entere de un lugar en el que no vigilan mucho — le pregunto Matsuri, quería ver de cercas eso, nunca tenia oportunidad aunque siempre había sabido de ese lugar.
— ¡Estas completamente loca o que! — dijo Aníca, su amiga enserio la sorprendió, los humanos en especial los jóvenes les tenían prohibió hacer eso — ¡no podemos! — sabía que Matsuri estaba medio loca pero no tanto.

— No hay ninguna regla que diga que no podemos ir a verlo, además, no solo los Deveinders no pueden atravesarla nosotros tampoco, anda quiero verla — rogo Matsuri haber a asi su amiga le hacía caso, si las descubrían a Matsuri no le pasaría nada, ella tenía contactos aunque Aníca no supiera de ellos, solo debía convencer a su mejor amiga y listo.

— Bien, vamos, de todos modos a mí también me da curiosidad saber cómo es el otro lado, dicen que aunque es de color azul es como un vidrio y puedes ver lo que pasa afuera — Aníca cedió a la curiosidad. Se iba a arrepentir.

— Ok entonces a la salida de la escuela vamos a ver el muro azul — dijo Matsuri con mucho ánimo. El ánimo se le quitaría y justamente mañana.

Después a la salida de la escuela Aníca y Matsuri estaban hablando.
— Te lo juro Aníca, Shon no es más lindo porque es imposible — dijo Matsuri embelesaba, a veces Aníca odiaba su exageración pero ni modo.

— Matsu estas exagerando un poquito no crees — pero como si su amiga “eufórica número uno” le fuera a hacer algo de caso.
— Claro que no, aunque si nos vamos a los mas lindos que hay, entonces esos son los Deveinders, hay no sé cómo le hacen para ser asi, y son tan geniales — comento Matsuri. Aníca rodo los ojos, su amiga era incorregible.

— Pues yo quisiera saber cómo es que le hacen aquí para que podamos ver cosas como programas que se transmiten en el lado de ellos y más aún porque son canales hechos por ellos — dijo Aníca.
— No seas aguafiestas Aní — le dijo Matsuri — solo imagina como se ve, yo solo conozco los lindos paisajes abiertos por las fotos que mi familia logro salvar el día de la Revolución Deven y por tele, me estas desanimando cuando estoy feliz por ver lo que hay ahí, y además a mi no me interesa como le hacen, deben ser aburridos trámites legales odiosos.

 — Hm eso es cierto — acepto Aníca — además de verdad quiero saber cómo es, aunque también tengo curiosidad por saber que pasa del otro lado no quisiera ayarme a un Deveinder de ninguna manera — dijo con miedo.

— Aunque quizás si lo vemos ni lo reconozcamos, ya oíste a la maestra Hatori, todos los Deveinders tienen forma humana — comento Matsuri.

— Tienes razón, muchas veces me pregunto cómo serán, yo hasta tengo un libro donde están muchos tipos de Deveinders conocidos pero aún así no logro saber o darme idea de cómo es uno —
— Mira ya llegamos de tanto caminar — dijo Matsuri — y mira es como un vidrio casi transparente de verdad se puede ver todo afuera.

El inmenso muro azul era un escudo para evitar que los Deveinders atacaran a los humanos, todas las personas del mundo vivían en ciudades asi, solo los Deveinders podían ir libremente por los lugares abiertos y recorrer los hermosos paisajes que ahora Aníca y Matsuri solo podían ver de lejos a través del muro.

— Todo es como en las fotos que nos an mostrado — dijo Aníca emocionada — ojala pudiéramos verlo desde haya, ¿cómo habrá sido todo cuando mi abuela tenia quince? — se pregunto.

— Yo que voy a saber pero seguro que era mejor que esto, no es muy divertido ver lo que hay detrás de este muro cuando sabes que no lo puedes atravesar — se quejo Matsuri mientras pone sus manos en el muro azul — ven ya vámonos Aní, fue más triste de lo que esperaba.

Fue bastante deprimente y como no si ellas cuando habían nacido ya los humanos no podían disfrutar de su libertad a su antojo, solo podían conocer los lugares por imágenes y vistas de lejos, nada más.
Un ruido interrumpe sus pensamientos, era una música que se oía de algún lugar.

— Matsuri, tu teléfono — le aviso con enojo y fastidio, solo a ella se le podía olvidar que asi sonaba su celular. A veces no sabía cómo no la ahorcaba o como su mama no la mandaba a una manicomio o al menos a clase para retrasados mentales, al menos ahí habría alumnos que le ganaran pero maestros que si la aguantaran, con lo loca que estaba quizás la echaban, mejor no, se rio de su ocurrencia.

— Ah mira, es mi mama — dijo Matsuri y recordó algo importante — ¡rayos!, olvide avisarle que iba a llegar tarde, va a matarme Aníca — Aníca rodo los ojos con fastidio, otra vez.

— Debiste decirle, eh Matsu —
Matsuri contesta su celular sin muchas ganas.
— Ah mama ¿como estas? —
— ¡No me digas eso! ¡Como que como estoy niña! mejor el donde ¿donde estas? — dijo la mama de Matsuri por el teléfono muy enojada.
— Este…yo..bueno, estoy con Aníca, ya voy mama — le contesto Matsuri muy nerviosa.
Ah? Con cual Aníca? — pregunto confundida la mama de Matsuri.
— Con Aníca Sakume, mi mejor amiga, hay mama — la regaño Matsuri.
Ah con saku-chan, a bueno pero ya vente, saku-chan también debe ir a su casa —

— Oye Aníca me perdonas pero ya me debo ir, ¿si puedes irte sola verdad? — le dijo Matsuri mientras llamaba un taxi.

El taxi no tarda en pararse dejando a una Aníca con el seño fruncido y estrangulando mentalmente a su mejor amiga, quien le diría que no la vería más.

— Claro me encanta quedarme abandonada, porque no, puedes dejarme aquí, sola — se quejo Aníca enojada y pone una cara pensativa ~ hmm, yo también quiero saber lo que se siente tocar ese muro, de todos modos no pasa nada si lo hago — dijo acercando su mano al muro.

Extendió levemente su mano y comenzó a caminar hacia el muro pero cuando lo toco perdió el equilibrio ya que su mano sin ninguna lógica atravesó el muro, pudo mantenerse en pie pero noto que ya no estaba del lado del muro del que debería y obviamente…se asusto.

Se dio la vuelta dispuesta a regresar pero un guardia regresaba y la vio, ella se asusto un poco y aun mas cuando el levanto una pistola mostrándole que no le gustaba nada la idea de que ella estuviera tan cerca de un muro humano.

Ella iba a decir algo, quizás tratar de convencerlo que ella no era una Deveinder pero no la dejo.
— ¡Largo Deveinder! —

— Espere yo…  —

— Será mejor que te marches a tu ciudad antes de que accione la alarma y haya más guardias aquí — la amenazo —  ¡vete! — grito.

Ella retrocedió ante esa idea, ya que, no le quedaba de otra, empezó a hacerse para atrás y alejarse de su ciudad, no quería morir tan joven pero luego lo pensó mejor, quizás solo había cambiado la forma en la que iba a morir.

— Y ahora que hago aquí — dijo derrotada mientras miraba a unos cuantos metros del paisaje que estaba frente a su ciudad otra ciudad, pero esta se sentía diferente y lo era.

Fin del Capítulo 01.

Escrito por Cristal Rosenberg ~ Blue Rose
~ El Inicio de Todo ~ Cap 01 ~

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