No sabia a quien Cuidaba
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Casa de Liana Sares, nueve de la mañana.
— ¿Oye…? — pregunto Norak algo nervioso, espera que su amable y tierna salvadora no se negara a ayudarlo aunque siempre existía la posibilidad de que no siguiera siendo amable, además ella no tenia porque, ya lo había ayudado mucho y siempre estaba muy nerviosa de que no lo hallaran.
— ¿Qué? — contesto Liana en pregunta, Norak tenía una cara de perrito desvalido al que le habían dado comida y le daba pena pedir más, ella suspiro, se daba ideas de que quería pero tampoco le molestaría mucho seguir viendo un poco a ese chico, no era buena hablando con los de su género opuesto pero Norak no parecía tan mal hablado y vulgar como ellos.
— ¿Me puedo quedar otra vez en tu casa? — pregunto el tímidamente, no estaba muy seguro de tener la buena suerte de que la chica linda le fuera a ayudar de nuevo, pero no perdía nada con intentar y tener esperanzas. No era porque no podía sobrevivir solo, eso era bastante fácil, para él, el problema radicaba en que no quería despedirse de ella, era la primera amiga mujer que tenia y raramente se hablaban con tanta confianza y facilidad que él se sentía bien a su lado, quería seguir viéndola y seguir callándole bien a ella.
— Qué, que! — exclamo sorprendida. Su casa no era hotel por más lindo que Norak fuera. Aunque más porque le molestara hacer caridad consecutiva era porque le daba miedo que lo cacharan aunque en el fondo sabía que no tendría el corazón para echarlo y menos para decirle que no a esos ojitos lindos, ojitos de hombre atractivo además.
— No tengo a donde ir, acabo de llegar — se excuso haber si asi, si lo ayudaba, no tenia, era verdad, pero prefería quedarse ahí con ella a buscar uno.
— ¡Pero nadie se va a un lugar sin tener donde quedarse! —
exclamo sorprendida y confundida. Cada vez comprendía menos a Norak. Además de que si él no tenía definitivamente otro lugar ella sí que no podía ignorar a su frágil y demasiado apiadado del pobre para su gusto, Corazón. Ayudaría a su amigo, de un día y medio.
— Es que vengo huyendo de Trucc desde otra ciudad — se excuso. Eso también era verdad, además ella se veía tan linda sintiendo pena por sus desgracias.
— ¡Pero ese sujeto está loco o que! — aaah, hasta se enojaba por él, esa chica enserio era tierna y enserio no quería dejar de verla ni un segundo, le daban bastantes ganas de besarla, era linda y también le daban ganas de hacerle otras cosas pero se lo aguantaría, ella no era de esas fáciles, se le notaba y además, ella no se merecía que se portara asi, ella se merecía su respeto y el claro que se lo daría, ella lo valía y mucho.
— Más o menos — soltó la respuesta con normalidad que confundió a Liana. Es que le daba igual todo excepto esa nueva fijación que tenia, la linda amiga humana.
— De verdad, deja de hablar de cosas graves como si fueran cualquier cosa — se quejo. Ese chico debería preocuparse más por su vida, tan lindo y tan despreocupado, moriría joven, no, eso no, ella no quería eso, quería seguir viéndolo un ratito largo mas, o quizás de por vida, a la mejor podía pedirle su teléfono o correo para seguirlo viendo, no sabía pero no quería dejarlo ir asi, aunque sabía que solo era como amigo pero es que también parecía como si fuera algo con lo que ella se unía y no podía evitar llevarse bien, definitivamente quería seguir viendo a Norak.
— ¿Entonces? — pregunto sin prestarle mucha atención a su queja. El solo quería saber si la podría seguir viendo, digo “si lo iba a seguir ayudando”
— ¿Qué? — ella no comprendió del todo a qué demonios se refería. Con todo lo que habían dicho la conversación se había desviado y ya no se acordaba porque había iniciado.
— ¿Puedo quedarme aquí hasta que consiga donde quedarme? — le pregunto sumisamente. A no, el había dicho que otro día no que era tiempo largo indefinido pero con esos ojitos lindos le terminaría por decir que sí.
— Eh? — ella había entendido bien o eso creía pero debía asegurarse.
— Solo unos días, le voy a llamar a alguien que me va a recoger pero no se cuanto se tarde en venir ya que está bastante lejos y tiene mucho trabajo siempre — le explico y comenzaba a convencerla — >>está funcionando<< — pensó sonriendo. No se alejaría de su linda y tierna salvadora, aquella que inusualmente le provocaba cosas tan diferentes a todo lo que había sentido aunque en un estado inconsciente porque él no comprendía que tanto le afectaba tener cercas a esa humana pero que le afectaba y muy rápido.
— Define unos cuantos días — tanteo el terreno, pero se hacia la mensa, sabía que terminaría por responder si incluso si él no tenía buenas razones. Norak era un perfecto extraño pero lo sentía como si lo conociera de siempre, podía ser peligroso, pero le inspiraba seguridad, podía estarle mintiendo pero confiaba en el, muy a pesar de todo tenía algo extraño con Norak, una especie de unión o lazo, algo, no sabía qué pero Norak le inspiraba bastantes cosas de las que aun no se daba cuenta del todo.
— Tres o cuatro — contesto al instante aun dudoso de obtener un sí. Pero esperaba que a la mejor ella aceptara. Rogaba que le digiera que si, nunca había tratado a una chica asi y quería tenerla muy cercas aunque aún no se daba cuenta de por qué.
— Ok, pero que no te descubran aquí nadie de mi familia, casi nunca están, ni mi mama ni mi hermanito así que estas de suerte — y Liana cedió y esperen, hay mas, cedió súper rápido, que suerte la de ella que él no lo noto.
— Gracias —
— Oye — le hablo ella.
— Hm?— le puso atención.
— ¿Porque te persigue ese Trucc? — le pregunto lo obvio pero Norak había tenido suerte de que no se lo preguntara antes nada más, aunque ella tarde o temprano lo iba a hacer, el esquivo hábilmente sus preguntas en la tarde de ayer pero esta vez no podía salvarse. Liana era muy curiosa y aunque Norak le había caído bien, tenía que saber la verdad.
— Es un psicópata que odia a mi papa — contesto de lo más tranquilo, ese Norak no tenia respeto por su vida, definitivamente moriría joven. Como se le ocurría decir eso como si no fuera la gran cosa, de algo estaba muy pero muy segura, Norak no apreciaba su vida y obviamente, moriría demasiado joven, también se preguntaba porque no había muerto ya con lo loco que veía que estaba había que estarlo para estar a punto de morir y estar bien tranquilito.
— ¿Pues qué hace tu papa? — lo interrogo. Sabía que esa era una pregunta obvia que merecía respuesta pero Norak no estaba muy dispuesto a la sinceridad o a la mejor si un poco.
— Nada malo, lo juro — le dijo y no mentía en alguna forma — >>no jure en vano, no es mentira a medias<< — pensó, el “inocente y desvalido” huésped de Liana. Su supiera que en realidad lo que Norak menos era, era justamente un indefenso y desamparado chico.
— Oye, sabias que se supone que dios te castiga si mientes — le dijo, obviamente no le creyo, a quien lo odiaban tanto para matar a su hijo con un hacha si no es porque son criminales quizás hasta sicarios. ¡En que se había metido!, bueno, Norak tenía cara de angelito y si fuera criminal no estaría tan bien educado, no, Norak no era sicario, que tonta idea había tenido.
— ¿Así? — dijo siguiéndole el juego de “fingiéremos que no te acuso de criminal” — >>en eso no le estoy mintiendo, mi papa no es un delincuente pero aunque seguro que Trucc odia a mi papa, hay una mejor explicación de por qué me quiere muerto, una que no le diré<< — pensó muy seguro de que no le contaría eso, seguramente tendría que empezar por el inicio si lo hiciera y bastaría con el inicio para que Liana jamás lo quisiera volver a ver en su vida ni conocido.
— ¿Quieres desayunar? — y Liana se rindió. Bien, bien, le daría el beneficio de la duda. Norak se alegro, ah, su humana tierna y linda no podía defraudarlo ni en esos momentos, ella era única, con razón la adoraba y solo había convivido con ella poco de la tarde y noche.
— Sí, claro — dijo Norak muy feliz, su Liana otra vez no lo defraudaba, ya se estaba ganado un pedestal en la mente de Norak. Liana era ahora la número uno en su lista de personas favoritas, ni su hermano, ni su padre, ni Mira, ella estaba primero, quizás junto a su madre.
— Pero te lo advierto, no se cocinar más que cosas sencillas y no me se muchas recetas — le advirtió, Norak asintió, eso no importaba, su amabilidad le bastaba, no era muy común para el que alguien lo tratara asi de amable y mas una chica y de su edad. A él le parecía bien que Liana fuera asi, es más, por el mejor. Mucho mejor.
— Ok, aunque solo quiero comer algo, desde la mañana de ayer no eh comido nada — le dijo y Liana se sorprendió mucho, ¡¿cómo que desde la mañana de ayer?!, es chico debería estar muriéndose de hambre, no, ella no era malvada, ella no lo dejaría asi, ahí iba de nuevo, pensado en el otra vez como si fuera un perrito abandonado y desamparado.
— Eh? ¿Enserio? — Aun no se la creía, pobre chico — toma, ahí hay cereal y en el refri está la leche, come eso mientras el desayuno está listo — le dijo, el asintió con una sonrisa, hay, a ella ya le estaba dando ternurita el chico, no, el no podía ser criminal, ella estaba loca por pensarlo por un segundo.
— Gracias Liana — ella lo miro con una sonrisa y se fue a terminar el desayuno. Ese chico sí que era despreocupado, esperaba que no siguiera asi más tiempo, que la gente no puede vivir solo con aire, si supiera.
— No hay de que — le respondió con dulzura, Norak ya le estaba cayendo bien.
Varios días después.
Ya paso una semana desde que conocí a Norak, el es realmente bueno para esconderse, nunca an estado cerca de cacharlo ni mi mama ni mi hermano, me pregunto si es descendiente de los gatos porque el siempre se levanta antes que mi mama y ella despierta a las 6. Nunca me hubiera esperado lo que se me venía, creía conocer a Norak pero me di cuenta de que no.
Ambos estaban solos en el cuarto de ella, ya era la tarde.
— Liana, me siento mal, ¿quieres salir del cuarto un momento? — dijo de repente confundiendo a su amiga/salvadora. Ella lo miro confundida.
— Eh?, ¿de qué hablas? — era obvio que preguntaría eso, si te sientes mal no dices algo tan raro, un ayúdame o me comparas medicamento quizás pero no un sal del cuarto.
— Solo sal del cuarto un momento — dijo mientras la empujaba sutilmente hacia la puerta.
— ¿Por qué?, ¿qué te pasa? — ah, su linda salvadora se preocupaba por él, sabía que no lo defraudaría aunque en esto quería que lo defraudara y se preocupara más por salir de ahí, pero él no tenía tan buena suerte.
— Liana vete, te vas a arrepentir — le dijo algo nervioso y desesperado porque se fuera, ella ya se estaba preocupando, eso no era un comportamiento muy normal que digamos y el no era muy normal tampoco.
— ¿De qué hablas? — pregunto pero Norak seguía sin explicar nada, ella pronto sabría porque.
— Ya no aguanto más, lo siento Liana — se disculpo y Liana hubiera rogado saber porque, ese chico ahora sí que se estaba portando raro y lo que vendría.
Norak empujo contra la pared a Liana y la empieza a besar en la boca con mucha desesperación, como si necesitara de su boca para vivir y eso era sin exagerar, Liana ahora sí que estaba muy confundida, ¿no aguantaba estar sin besarla?, eso ni tenía sentido. ¿Qué demonios pasaba por la cabeza de Norak?, el quizás si estaba loco después de todo.
— >>No puedo quitarlo de encima, es mucho más fuerte que yo<< — pensó mientras lo empujaba — >>porque me empiezo a sentir cansada<< — pensó con mas desesperación aun, Norak aun no la soltaba.
Después de un largo rato en el que no dejo de saborear la boca de la chica al fin la soltó. Liana esperaba una maldita explicación porque eso no era ni de cercas algo normal, o coherente o lógico, ¡en qué demonios estaba pensando Norak!
— Perdón, por favor vete del cuarto — pidió pero sabía que no había marcha atrás — no debes ver esto — y no debía, eso no significaba que la chica le haría caso y se iría, ya era demasiado tarde además, el no traía camisa, obviamente ella notaria eso en particular además de que no estaría feliz por como la acorralo contra la pared aunque esa parte tampoco podía decir que no la disfruto a pesar de que no quería hacerle eso a su amiga.
— Ah? — es todo lo que ella atino a soltar, aun estaba soqueada por la ilógica que había usado Norak y que la confundía tanto. Ese chico cada vez lo entendía menos, entre mas lo conocía menos lo comprendía.
Asombrosamente y sin que Liana comprendiera ni un poco porque, la herida de Norak comienza a curársele hasta desaparecer como si nunca hubiera existido ahí, ahora solo estaba su abdomen plano y bien trabajado sin ni siquiera una simple cicatriz de aquella larga herida. Ahora sí que Liana tenía dudas, la pregunta más importante era, ¿que contendrían esas respuestas que quería?
— ¿Como paso eso? — pregunto, aun no se lo creía, pero Norak no tendría la gentileza de calmarla primero antes de soltárselo.
— Es lo que pasa cuando un vampiro le roba la energía a un humano — soltó y como que Liana había oído mal porque escucho la palabra vampiro o eso creía, lo malo era que Norak no daba señales de estar jugando. Ya había llegado la hora de la verdad, una hora que Norak nunca quiso que llegara.
— ¿Vampiro? —
— Te dije que te arrepentirías — sí, lo había dicho pero a Liana por alguna “extraña” razón no le quitaba el peso de encima saber la verdad, el chico desvalido era en realidad el que la veía como la cena, ¿a quien estuvo cuidando?, ahora comprendía eso de Las apariencias Engañan, y vaya que lo comprendía. Pero y ahora, ¿Qué seguía?, ¿el banquete?, esperaba que la respuesta fuera un NO.
CONTINUARAA
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No Sabia a Quien Cuidaba ~ Capitulo 02
Por Blue Rose * Lyzz
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