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lunes, febrero 27, 2012

ADHumanos Capitulo 004


4° PLUMA ~ UNA LARGA PLATICA DEL PASADO

— Bueno, ¿Qué quieres saber de él Dan? — le pregunto su madre.
— No lo sé, ¿cómo era?, ¿cómo lo conociste? — le dijo un poco emocionado, además quien no querría saber cómo fue tu padre si no puedes verlo ni mucho menos conocerlo.
— Fue en la escuela en realidad, si no fuera por una pequeña casualidad no habría pasado, la forma como pasábamos el tiempo en la escuela hacía imposible que nos conociéramos, de pura casualidad Taltor me conocía a mí y a él y por simple casualidad terminamos por encontrarnos cuando ambos lo buscábamos al mismo tiempo — le comenzó a explicar — Todo comenzó en un día de clases normal, yo hablaba con mi amiga saku…
---19 años Atrás.---
— Acamura, necesito tu ayuda — fue lo primero fue me dijo la muy desvergonzada, ni siquiera “hola” aunque sea.
— Para que saku — le dije con fastidio, temiendo en mi mente las múltiples opciones que traían esas palabras, saku no era la amiga más normal que tenía en ese entonces.
— Ayúdame, necesito que Taltor me haga un favor y como tú eres su mejor amiga me puedes ayudar ¿verdad? — me dijo con ojitos suplicantes, desgraciada embaucadora.
— Ni loca, ya sea para dónde vas y te he dicho que no andes de casamentera, nunca te funciona y te ganas gente que te detesta para siempre — le conteste enojada y como no si era la milésima vez que me pedía algo asi, además era la admiradora número uno del “mil mujeres”, digo…Taltor, además una eterna seguidora de “Taltor se ve más lindo con novia aunque esa no sea yo”, IDIOTAS.
— No, esta vez no le estoy buscando pareja a Taltor si no a mi prima pero Taltor es uno de los mejores amigos de un chico llamado Lyon, que le gusta mucho a mi prima Laih, dile a Taltor que se la presente o al menos que le hable sobre ella siiiiii — y siguió aunque yo no quería tener vela en ese entierro que quizás se volvía literal conociendo los usuales finales de todos los planes de Saku.
Tome mi teléfono y marque un numero — Taltor, ¿conoces a un tal Lyon? —
Hace 19 años y unos minutos después, preparatoria Karima, Salón 3 G
El pelirrojo entro al salón.
— Oye lyon ven, te quiero hablar de algo — dijo Taltor a un chico de cabello anaranjado claro.
— Y a mí, ¿de que, Tal? — le dijo amigable — oye cuando vienes así es porque quieres algo — le dijo pensado mejor porque su amigo estaba portándose “bien”, ese no era el Taltor normal, era el engañoso y embaucador que venía con la cola entre las patas porque necesitaba algo, apenas se lo dieras volvería a ser el mismo idiota, rompecorazones y tonto de siempre.
— Yooo, noooo, ¿qué te hizo pensar eso? — le dijo fingiendo inocencia muy mal.
— Taltor, te conozco — le afirmo para que entendiera el “a mí no me engañas”.
Soltó un inmenso suspiro, no era bueno engañando pero ya que era Acamura la que lo había obligado después de que no acepto por las buenas debía de hacerlo — Bien, ven, te lo diré en otro lugar — ahora ya que no había funcionado estaba preparado para suplicar además debía de agradecer que no era él la víctima, no quería volver a acercarse a Saku, al menos después de su intento de conseguirle novia, y todavía peor, porque sabía que él estaba en su mira, gustarle a alguien tan peligrosa no era su idea de felicidad aunque de todos modos el plan no iba a funcionar, lo había odiado desde que había sido la misma Acamura la que le había pedido salir con esa chica, debía de haber un límite para la tortura o al menos eso rogaba él.
Ambos caminan unos minutos hasta llegar al jardín de la escuela.
— Necesito que seas lindo con una chica a la que le gustas, se llama Laih — le soltó, Lyon no tenía muy buena cara ni parecía agradarle la idea.
— Eh? —
 — Al menos sal con ella una vez, tan siquiera finge un día — le rogo, era humillarse pero bien lo haría si eso mantenía la furia de Acamura lejos de él, ella podía partirlo en dos si quería, era la hija de un rey, obvio que podía.
— Taltor, yo no hago eso — le dijo cortante, ni siquiera lo iba a pensar.
— Es para hacerme un favor a mí, por favor, no te vas a morir por hacerlo — le suplico más.
— Nooooooo! es enserio, yo no le miento a nadie y le voy a decir de frente que no me gusta — lo corto y finalizo la discusión, Lyon tenía una voluntad increblantable.
— Que?!, ¿vas a ser así de cruel? — dijo algo sorprendido, se suponía que el bueno era Lyon, él era el que rechazaba a muchas chicas y con las que salía solo se divertía o pasaba el rato pero sin que ellas llegaran a importarle mucho aunque duraran meses juntos, como Liliana, con la que estaba ahora.
— Oye don rechazo a todas, ya dime porque te esfuerzas tanto en esto — le exigió.
— Me lo pidió Acamura —
— Acamura? —
  Es una amiga que conozco desde hace años y por más que me niegue siempre termino asiendo lo que me pide aunque hasta yo me doy cuenta que me utiliza —
— Tú no puedes resistirte a una mujer con carita de te suplico verdad —
— Noooooo — dijo triste y cabizbajo.
— Pues quiero conocer a esa Acamura, un día de estos me presentas a tu ama — se burlo y se rio, Taltor frunció el seño al instante.
— Muy gracioso, ella solo es mi mejor amiga de la infancia y hago todo lo que me pide porque por más que sea lo que sea, lo que pase, sigue sin cambiar eso, ella es ella, no la puedo ni la quiero cambiar — dijo algo enojado.
— Uy pero no te enojes, tal solo bromeaba pero una chica tan interesante como para que Taltor se quede pegado de ella, eso lo tengo que ver — aseguro.
— ¡Ya cayate Lyon! ¿Y qué harás con laih? —
— Ya te dije, no la puedo engañar, yo no hago eso —
— Ok, es tu problema hacer llorar a una chica —
— Oye lo dices como si fuera un desgraciado cruel — se quejo.
— Casi —
Un rato más tarde Lyon ya había encontrado a Laih, le había pedido hablar a solas y se la había llevado al jardín, ella se notaba muy nerviosa, temiendo obviamente la verdad, por la forma seria en la que Lyon se mostro no había de otra más que el rechazo, total y completo rechazo.
— Mira… — comenzó buscando valor para continuar — tú no me gustas, no es que no seas linda pero no estoy interesado en nadie ahora — termino con el mayor tacto que pudo, lástima que no el suficiente.
— Ah, está bien, lo entiendo — le dijo a punto de llorar.
— Oye no llores, no me gusta ver llorar a una chica y menos por mi culpa, perdón, de verdad quisiera sentir algo por ti para no hacerte llorar y lastimarte pero no es esta vez — le dijo con toda la culpa y sinceridad del mundo.
— Ok yo ya… — se va corriendo y llorando.
— Rayos, como odio esto, que mala suerte, pobre chica — se quejo con pena por ella.
En el salón de Saku hace 19 años y media hora después.
Cuando Acamura iba a entrar a su salón se esperaría muchas cosas menos esto, aunque era algo muy esperado por ella la agarraron desprevenida, hubiera imaginado todo menos a saku abrazando a su prima Laih que no dejaba de llorar.
— ¿Qué paso? — pregunto medio confundida, ella se esperaba ese llanto mínimo hasta mañana.
— La rechazo, le dijo que no le gustaba — contesto Saku medio enojada, Acamura pensó “de que te enojas idiota, esto fue tu idea y ya te había dicho que de casamentera no tienes el don”.
— No me lo dijo en forma cruel pero aun así me dolió un poco — dijo Laih a un medio llorando.
— Bueno, no siempre se puede — dijo Acamura esforzándose hasta donde su razón le dejaba por consolarla, no iba a quedarse ahí sufriendo el destino que Saku se merecía pasar solita — bueno..yo…debo preguntarle algo a..a Taltor y…bueno, ya me voy — dijo escurriéndose lentamente hacia la puerta, su idea de felicidad definitivamente no era quedarse a oír el llanto de la prima de Saku.
Acamura sale del salón y justamente al mismo tiempo salía Lyon del suyo para buscar a Taltor también. Curiosamente ambos terminan llegando solo un segundo detrás del otro, Acamura le gano a Lyon por casi nada en llegar.
— Disculpen, ¿alguien sabe dónde está Taltor? — pregunto amablemente, aunque no se oyera posible, Acamura trataba bien a quien la trataba bien.
— Ah Taltor, está en el jardín pero dijo que iba tardarse Acamura — le contesto un chico del salón, Lyon se fijo en el nombre de la chica.
— Ah, con que tú eres Acamura —
Acamura voltea al instante y se encuentra con un pelirrojo de tono mucho más claro que Taltor, humano pero atractivo y alto.
Es realmente linda — piensa un Lyon bastante impresionado, el había visto mujeres linda pero no tan lindas, era un angel y tenía la suerte de estar en el cielo definitivamente.
— Si soy yo, ¿Por qué? —
 — Yo soy Lyon —
— Ah, el cruel rechazador cierto? —
— Oye, como que cruel si no es mi culpa que ella no me gustara y la rechace con el mayor tacto que pude tener — se quejo a la defensiva. Está bien, fue cruel decírselo pero era lo correcto y él se iba a defender.
— Que te costaba mentirle y salir con ella una vez para luego dejar de buscarla — soltó con cinismo y de aquí el nombre descarada, si buscas en el Diccionario esta palabra al lado verán un foto de Acamura Yuken. Lyon arqueo una ceja sorprendido.
— No eres como otras chicas cierto —
— No —
Lyon ríe.
— Tú también buscas a Tal? — pregunto suponiendo que la respuesta era un sí.
— ¿A Taltor? si —
— ¿Me acompañas a buscarlo?, de todas maneras vamos al mismo lugar — le pregunto, quería seguir viendo a ese chico lindo, enserio reconsideraría el no conocer a fondo a los amigos de Taltor.
— Sí, porque no? — había más de uno que no quería decir adiós.
Ambos van al jardín y después de un rato al fin ven a Taltor y se acercan a él.
— Porque ustedes bueno…están..juntos? — dijo algo confundido, sabía que esos dos no se conocían, aun.
— Solo te estábamos buscando y nos dijeron que estabas aquí — contesto Acamura.
— ¿Y para que me buscaban? — pregunto volviendo a ser el de antes.
— Te quería preguntar si podemos usar el auto de mi papa en vez del de Axel — le dijo Acamura.
— Si, y tú que me querías preguntar, Lyon —
— Que si puedo fingir que me llamo Daniell en la salida a la que me invitaste — le contesto y Taltor frunció el seño fastidiado.
— Lyon tu jamás vas a dejar de renegar de tu nombre o que — se quejo fastidiado de oír eso todos los días.
— Que tiene de malo su nombre? a mí me gusta el nombre Lyon, por mi está bien — dijo Acamura confundida — pero no me dijiste que invitas a alguien más, eh, Tal —
— A lo olvide, te iba a enviar un mensaje al rato con eso de que tenias a una chica que consolar — se excuso.
— Estás loco!, ni que quisiera oír llorar a alguien y que me cuente por que, una y otra vez, además fue su molesta prima la que me pidió el favor, ella es la que ahorita está oyendo llantos y problemas de una rechazada por un chico, aunque yo le dije a saku que dejara de hacerla de casamentera, sus planes nunca funcionan — explico.
Lyon y taltor solo la miraron ahí con cara de no sé ni que decir, incómodos. Los mentalmente estuvieron de acuerdo, Acamura era única.
— Bueno Lyon, nos vemos en la tarde y Taltor, si te vuelvo a pedir que me ayudes a hacer un trabajo de Cupido, mátame ¿entendido?, porque oficialmente estarás hablando con una persona que ya perdió la razón, bueno adiós — se despidió ella de una inusual forma y se fue, mientras Lyon reía y Taltor un poco también.
— Tal, tu amiga es divertida —
— Si, lo sé — dijo suspirando con despreocupación.
El presente.
— Después de eso por ciertas razones tuvimos que irnos caminando cuando cierto idiota estrello el coche donde no debía y tenía que pagar los daños de la estación policiaca, así que se quedo solito firmado un papel en el que se comprometía a pagar todo, nos fuimos separando mientras seguíamos a nuestras casas, yo termine sola con tu papa en algún momento y después de quedarnos hablando un rato de distintas cosas y de reírnos un poco no quedamos en un momento de silencio, el solo se quedo mirándome se fue acercando y cuando menos me di cuenta yo ya le correspondía el beso que me dio, poco a poco empezamos a vernos más y a salir como novios y tiempo después de terminar el primer año de universidad y de que yo le contara sobre los daimers nos casamos — termino de contar Acamura.
— Te paso como esas personas que se encuentra al que amaran siempre y lo saben desde que lo ven — le dijo Dan algo conmovido por su historia.
— ¿Por qué? — Ella sonrió.
— Solo con estar un tiempo a solas con él, supiste que te gustaba —
— Supongo que sí, mi raza les llama Shiseku — le dio la razón — ¿oye, ya no hay nada más que quieras saber de él? — le pregunto, se había sentido bien al recodar a su Lyon, aunque cierta personita se lo recordaba seguido con su mera presencia.
— Si, ¿cómo era? — dijo con curiosidad.
— Por dónde empezar — dijo atrapada en sus pensamientos — era muy soñador, se podía pasar el día entero perdido en sus pensamientos, pero eso no le quitaba que cuando quería era una molestia completa, era muy divertido y siempre estaba alegre y bromeando de todo pero tú eres un poco mas bromista, que eso nadie debe dudarlo jamás, a y sobre todo era el ser más flojo del universo, increíblemente, más que tu — dijo al último riendo.
— A que graciosa, pero cuéntame más —
— Lyon era la persona más amable y la mas incorregible, por mas que le digieras algo él nunca haría nada malo o que no estuviera en sus principios, era tan divertido como protegía en todo lo que creía hasta las últimas consecuencias, la verdad siempre terminaba dándome risa el desenlace de esas defensas — dijo recordando un evento muy gracioso para ella, su Lyon siempre estaba saliendo de un enredo para acabar en otro, incluso en cosas que a él no le concernían en la mas mínimo.
— Me hubiera gustado conocerlo, pero tú lo extrañas verdad, aunque sea un poco, ¿aunque ya pasaron años? — pregunto.
— Te lo pondré asi — comenzó — Si se pudiera revivir a la gente y Lyon me digiera que no lo hiciera porque la gente debe morir alguna vez, yo lo reviviría sin pensarlo, lo extraño mucho y aun ahora estaría feliz de volverlo a ver otra vez, todavía siento por él lo mismo que sentía entonces, para mi nada ha cambiado, lo extraño demasiado — conto sin tener éxito en no liberar un poco lagrimas. Dan rápido abraza a su mama.
— No llores, yo estoy aquí aunque él no esté, yo también te quiero — la reconforto, no le gustaba ver a su mama asi, la culpa lo invadió de repente, prefería verla hasta burlándose de el mismo, todo antes que asi de frágil y tiste.
— Eres igual de noble que él, Dan — dijo comenzando a tranquilizarse un poco, era obvio que ella lo había amado mucho, tanto que no había llenado su lugar con nadie.
Unas horas después en el cuarto de Dan, cuando él debía dormir. Debía, no lo hacía.
Dan estaba muy sumido en sus pensamientos — Me hubiera gustado conocerte aunque sea un poco, de verdad, quisiera haber estado contigo aunque sea algunos años nada mas, muchas veces pienso como habría sido mi vida si estuvieras aquí, Papa —
CONTINUARA

Una Larga Platica del Pasado ~ Capitulo 04
(c) Blue Rose ]Lyzz[

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