MegaMaxii:
Hey, aquí estoy yo de
vuelta, me paso para agradecer las 2051022560 visitas que ahora ha alcanzado mi
blog y todo es gracias a ustedes, como ya saben, adoro a mis fans y lo
agradezco, de verdad, nos seguimos viendo, les saludada de nuevo, Mega Maxi
despidiéndose y hasta luego.
…
Hola, soy Maxi, para ustedes de la internet, “Mega Maxi”,
¿Quién soy?, la mejor blogger en toda la red (modestia aparte), los que no me
conocen, lastima, ojala me quieran conocer, les presentare mi mundo…
Me la vivo en la llamada Internet, soy blogger con visitas
exageradas, tengo muchos fans y adoro que sea asi, mi mundo es el virtual, amo
estar ahí y ellos aman que asi sea (mi modestia otra vez), quiero decirles lo
que hay en mí.
Cuando fui joven no me adapte al “mundo normal”, no tengo
mama, ella murió hace mucho tiempo y mi padre decidió que debíamos estar solos
con nuestro dolor, por dos años estuve lejos de todo e incluso me mude a un lugar
apartado, con electricidad pero sin nadie a kilómetros a la redonda, solo los
empleados salían, tanto mi padre como yo estuvimos muy aislados, eso hizo que
nos des acostumbráramos a la
convivencia normal, en pocas palabras
a cuando “regresamos”, el mundo normal me asustaba, no fui buena para
relacionarme, tan acostumbrada a no necesitar de las presencias humanas, la
soledad no se me volvió una pena sino una necesidad, una costumbre, mi normalidad.
Era muy joven cuando me fui, el regresar después de
acostumbrarme a lo diferente no ayudo, mi padre ya había vivido entre la gente,
yo no. Soy una persona que ama la
tecnología, obviamente conocía todo en ella desde chica, me fui acostumbrando
mucho a la laptop, estaba en mi mundo y con tranquilidad y aun asi había tanto
que ver, pero sin los problemas del “mundo real”, me metí de lleno en eso y
resulte excelente, amo ese mundo y no necesito
el otro, es verdad, esas cosas como salidas de amigas yo podría tenerlas pero
no me interesan, no las comprendo y ellos no me comprenden a mí, no lo necesito
y no me interesa entenderlo.
Hay ciertas y muy vanas ligeras cosas que quizás me
agradarían del mundo real pero son
tan simples y tan inusuales que no las tengo, yo no entiendo el mundo “normal” ni quiero hacerlo pero por no
entenderlo es que esas ligeras cosas que me llaman la atención están fuera de
mi alcance.
Contando sobre mi vida normal, pues debo decirles que no soy
el típico caso perdido de la familia que pasa horas y horas en una compu sin
salir de su propio hogar y sin oficio ni beneficio. No, damas y caballeros
tengo 16 años y debo informar que asisto a la escuela. Tengo dos amigos, un
chico (Ryan) y una chica (Stel), ninguno apoya que odie el “mundo real”, no me
interesa, ellos aunque casi nunca los veo, me adoran, me tienen mucho cariño y
desearían pasar más tiempo conmigo pero, eso no pasara. Yo no convivo con gente
normal, mi principal problema, es que tiendo a prejuzgar y a pensar que todos
son como un ser, o una, una en especifico, Andrea Carpes, esa chica que ha
estado en mi salón desde que “volví (volvimos) a la realidad”, es la maldad
pura y lo que menos entiendo de la “normalidad”. Siempre que me sugieren algo
que tenga que ver con la normalidad termino asociándolo con el tipo “Andrea
Carpes”, incluso si no lo he visto, y seguramente, nunca lo veré, porque lo
asocie con Andrea Carpes, asi es como
están las cosas y no hay nada que hacer, esto es lo que soy y lo que seré.
…
Casa Hontester, habitantes presentes: Maxi
La chica como siempre estaba metida en una computadora a
esta hora, no era de extrañarse pero que era esto!, no estaba ahí, tenía la
computadora portátil frente a ella y encendida pero, no la usaba, ¿Por qué?
En esos momentos Maxi pasaba por un dilema, y no era el de
su nombre, ese lo había pasado ya hace años y su padre le había explicado,
quien había sido Maximiliano Hontester y quien había sido la “Leana” que tanto
admiro su madre, y con todas esas razones a maxi jamás le molesto su nombre,
aunque nunca lo había echo pero le había parecido “inusual”. Su Dilema de ahora
era otro, uno muy inusual y nunca antes visto, Estaba Aburrida y sin nada que
hacer, nada que hacer, ¡Nada que Hacer!, era en fin del mundo. Ella siempre
tenía algo que hacer, siempre había mejores formas de mejorar su blog o nuevo
contenido que actualizar pero no, esta vez no, tenía demasiadas horas libres
sin idea alguna de que hacer.
¿Y ahora?
Su mente le pedía a gritos una idea, una explicación, una
plan, …¿una distracción?
¿Cómo era eso?, distraerse, divertirse, sin una computadora,
sabía que los reales lo hacían pero… ¿ella que hacia?, ¿con que pasaba el
tiempo sin la necesidad de hacer esas cosas “normales” que le salían tan mal?,
sin tener que esforzarse por Convivir,
sin eso que los seres hacían, esos que ella sabía que eran muy diferentes por
dentro a ella, ¿y ahora?...
Y de pronto como una luz le vino, la mejor idea del mundo,
lo que estaba ahí y segundos antes no vio, aquello bello y hermoso por lo que
no necesitaba por ninguna circunstancia pasar por la horrible cosa que era
“convivir” o en su caso, saber convivir,
no le funciono en aquel entonces de reintegración social dos años después del
anonimato y desde entonces, el miedo la atrapo, el miedo a no saber ni con que
trataba y preferir evitarlo, por eso no interactuaba, no porque no pudiera o
fuera antisocial, sino porque tenía miedo a salir mal, a equivocarse, porque
era un juego en donde no sabía que eran las reglas y todos a su alrededor eran
expertos usándolas. Por eso esta idea era su luz, tenía un casi fóbico pánico a
los Seres reales y a equivocarse si tan solo intentaba hacer algo normal, saldría a caminar, tan sencillo
y simple como eso, Saldría a Caminar. Con eso se “entretendría” sin la
pesadilla de la “realidad”.
Salió de su casa con las manos en los bolcillos de su
sudadera, muy tranquila y sin prisa, de verdad tenía varias horas libres, se
tomaría su tiempo, conocía la ciudad asi que no sería problema. Miro
distraídamente los lugares por los que pasaba, casi nunca salía, sin bien
conocía la ciudad era mínimamente, lo veía todo de pasada y por unos segundos,
eso bastaba para ubicarse más nunca se había detenido a observar, veía todo como si fuera nuevo, ser espectador del mundo
“opuesto” sin necesidad de interactuar en el, era un lujo bastante bueno a
decir verdad. Ya llevaba una media hora paseando por ahí sin nada más que
mirar, lo único que había echo aparte de eso es pasar por helado, una paleta de
limón que ya se había acabado, ahora quizás pasaría por otros lugares, las
partes que siempre le habían interesado, curiosidad, eso siempre había tenido,
curiosidad, interés y curiosidad.
— Hola! — se
escucho de la nada.
Hola?, eso no había salido de la boca de ella, hay no, no,
eso no. Miro al muchacho alto de piel bronceada y cabello y ojos negros que le
sonreía con soltura. Lo que ella daría por ser asi.
— Ho-hola — le contesto algo dudosa.
Es que el no solo era un chico de su escuela que la había
reconocido y con quien casi nunca hablaba sino también una de esas “ligeras
inusuales que están fuera de su alcance”, el era Angel, el chico que le
gustaba.
Vaya, si que tenía mala suerte. Rápido, piensa todo lo que sabes sobre comportamiento de los “reales”,
pensó con nerviosismo en su interior.
— ¿Cómo as estado, maxi? — le dijo aun muy amable y
sonriente.
Sabia su nombre!, maxi casi muere de un paro cardiaco.
— Bien, Angel — el sonrió al ver que ella también conocía su
nombre y no noto el nerviosismo que ella tenía al decirlo, no se notaba mucho
en realidad pero existía dentro de ella.
— Y… ¿A dónde ibas? —
— Solo paseaba —
Las voces sonaban tan
relajadas, maxi creía que una extraña hermana gemela le hacia el favor y
hablaba por ella.
— Enserio?, ¿te puedo acompañar? — le pregunto algo dudoso e
inseguro.
— Ehh,
yoo-oooo, este..yoo… —
Maxi no pudo continuar, el de nuevo hablo.
— Como una…cita — dijo lo más seguro que esto le salió.
— ¿Cita? — repitió maxi sin poderse creer haber oído eso.
Tenía tres opciones a considerar:
1 Huir despavorida porque no sabría ni cómo reaccionar, en
esa…cita.
2 Saltar de felicidad porque el chico que le gustaba quería
algo con ella.
3 Intentar salir con el porqué era el chico de sus sueños y
su única oportunidad, incluso si se arriesgaba a no saber cómo actuar.
Está bien, había oído eso que dicen de las enamoradas,
quizás era cierto porque ya decidido que opción tomar.
3, pensó temerosa.
— Yo, está bien — le contesto tímida y que bien que lo hizo,
el ya parecía morirse con su silencio y esperando el trágico no.
Si era franco, no tenía idea de cómo había tomado valor para
decirle eso, el no era tan tímido pero sabía que ella rechazaba a todo valiente
que lo intentaba, además de que era ella, y si era ella, un tímido tenía más
valor que el. Que miedo sintió cuando ella se quedo en silencio, nunca había
hablado con ella, saber que sabía su nombre había sido mejor que el cielo pero
no lo demostró, Maxi era por demás la chica que más le había gustado en toda su
no muy larga vida. No llevaba la cuenta del tiempo en que se desvivía solo
mirándola, corrección, admirándola. Había sido una suerte increíble el hallarla
esa tarde, entre tantos en ese lugar, la había podido hallar, había sido el él
que había tenido esa oportunidad.
Increíblemente para Maxi pudo actuar “normal” y lo más
extraño es que no le costó mucho, Angel no pedía demasiado, quizás eso era lo
que la había asustado de Andrea Carpes, ella esperaba todo y mas, perfección y
como era la mala, sino lo hacía bien y mejor, estaba en camino a su maltrato y
humillación. Por eso no supo adaptarse, debía ser de “apoco a poco” pero antes
del “apoco a poco” vino el miedo. Quizás ahora confiaría un poco mas, Angel era
uno bueno, le agrado mucho su compañía, estaba tan feliz que ni podía con la
emoción, parecía una chica enamorada y lo era.
Asi que al regresar a casa hizo lo que toda chica normal hacia
y que ella nunca.
Entro rápido a su cuarto, se recostó en su cama, tomo su
celular y llama a su mejor amigo, era más normal una amiga pero ella le tenía
más confianza a su amigo y como era “algo inusual”, era al de más confianza,
quizás después hacia “cosas de chicas” y se lo contaba a Stel (Stella).
— Eh? — contesto un chico somnoliento. Como podía estar
dormido a esa hora, era demasiado flojo.
— ¿Ryan? —
El chico del otro lado de la línea se sobresalto.
— ¡MAXI! —
— Ya exaltado, cálmate — le reclamo.
— ¿Por qué la llamada? — le pregunto entonces.
— Tuve el mejor día del mundo — le dijo recuperando su buen
humor y tono feliz.
Ryan hizo una mueca, como si él quisiera saber si alguno del
internet le había dado un premio virtual o algo asi, cosas sin interés, ella
nunca lo llamaba y por eso y por medio segundo había creído que no era algo
asi. Que ingenuo había sido, en que
pensaba…
Y mientras él se reprochaba ella prosiguió.
— Tuve la mejor cita del mundo! — eh? — fue genial, fue tan lindo, deberías verlo, estoy tan feliz y…
—
— Espera maxi — la detuvo a media ensoñación — ¿Cómo que una
cita?, ¿de qué hablas? —
— De mí cita, fue genial —
— Y esa cita, ¿Cuándo…? —
— Hoy —
— ¿Con quién…? —
— Angel — dijo como soñadora enamorada y sobre todo feliz.
— Angel? — ¿el perdido de amor por ella?, ¿el popular adoro
a maxi?, ¿el todas me quieren pero solo tengo ojos para la que me ignora?, ¿ese
Angel?
— Si, angel — le contesto levemente irritada — ¿Qué tiene de
malo? — Ni que ella fuera un adefesio, tampoco.
— Nena, no te sientes mal pero… ¿te golpeaste la cabeza? —
le pregunto lo mejor que pudo y dudoso, esa chica era un arma de matar cuando
no tenias el tacto requerido.
— Porqué lo dices Idiota! — ok, ahí estaba la respuesta,
falto tacto.
— Es que…tú no tienes citas — le dijo extrañado, pues ella
nunca quería nada del “mundo normal” como ella lo llamaba.
— Es que, bueno, no tenía nada que hacer, decidí caminar por
las calles, y me lo encontré y me pidió salir, y es el chico que me gusta,
entonces, yo, bueno… — comenzó a relatar toda cohibida y miedosa, casi como si
le hablara a un padre enojado — ¡es lindo, no pude decirle que no! — se excuso
a la defensiva.
Ryan aun no podía salir de su Shok mental, había tantas
cosas para estar asi.
No tenía nada que hacer aunque tiene una computadora.
Salió de su Casa.
El chico que me gusta.
No pude decirle que no.
Y todo esto lo dijo la misma chica que tiene una gran fama
de todo lo contrario.
Maxi pocas veces casi nulas suelta su computadora, jamás
sale de casa, pocas veces y para irse a la casa de ryan donde se ven con stel,
Nunca le ha gustado un chico ni informo de ninguna forma que le gustara uno, y
es conocida por rechazar a todos los que le piden algo, por más mínimo que sea.
Y justo angel, que ironía, el chico a sufrido como por dos
años el que su amor platónico no lo quiera y justo su amor platónico esta
diciéndole justo a él que le gusta angel. Vaya que la vida es irónica.
— ¿“Es lindo”, esa es tu excusa? — le dijo bromeando, ya
superando el tema de la sorpresa se puso en plan de buen amigo, además, soñó
tanto con ese día y lo escogió a él y no a stel aunque sea algo de chicas, tenía
que sentirse feliz.
— Pues…Siii —
sonrió, su amiga era única.
— ¿Enserio te gusta? — le dijo ya más serio entrando en el
tema.
— Si —
— ¿Por qué no nos dijiste? —
— Porque no importaba, yo no me mezclo con el mundo normal —
agh, ahí estaba de nuevo — o eso creí — dijo feliz.
— Ah asi, viniste feliz a contarme ¿no? — ella asintió
aunque no la viera — pues, cuenta.
— Pues fuimos a un lindo lugar, luego al cine y también a
comer y también… –se sonrojo– nos besamos — conto feliz y recordándolo todo.
— ¿Y tu idea de no “mundo real”? — le pregunto serio, aunque
esperaba que eso cambiara.
— Bueno…ya no…tanto, quizás entre en ella, un poco — le dijo
un poco segura de que fuera buena idea — adiós, ryan.
— Adiós — colgó — ¿un
poco eh?, es mejor que nada, descuida maxi, hallaremos como agrandar ese poco
— pensó relajado pero con entusiasmo y decisión.
Que puede traerte un
día, a veces no lo sabes porque los días son muy normales la mayoría del tiempo
pero a veces logran sorprenderte, esos días no tan normales que siempre
recuerdas, son aquellos que importan y te marcan. Quizás, hasta te cambian.
Nadie sabe que le sorprendió más, que Maxi intentara hablar con los demás, que no los ignorara como
siempre lo hacía, que ya no estuviera pegada solo de Ryan o Stel, que le
pusiera un “hasta aquí” a Andrea o que…Estuviera de la mano de Angel!
¿Vivían en un extraño y nuevo mundo paralelo?
Pues ese nuevo mundo les agradaba, Maxi era muy agradable
cuando quería ser tu amiga y todos ahora podían saberlo. También no era tímida
como se pensaba por siempre soportar a Andrea carpes, sabia bastantes insultos
mejores que los que ellos, cosa que los sorprendió, quien sabe por qué decidió
ser más abierta pero algunos intuían que la culpa la tenía Angel pero no se
sabía.
Pero de algo estaban seguros y es de que todos se
preguntaban lo mismo.
¿Qué demonios angel tenía, que ellos no?
No era justo, muchos adoraban a Maxi de lejos y justo el
popular se las quitaba.
Al menos ahora podían ser sus amigos, y vaya que se
sorprendieron cuando supieron que MegaMaxi y la Maxi de su escuela, eran la
misma.
La que ahora era su amiga y les agradaba.
Fin…
O. S. Escrito por Lyzz Anderland ~ Blue Rose ~
- Maxi Online -
(…)
Maxi Online (One-Shot
Especial) – Personajes
Maxi…
Maximileana Hontester. Apodada “Maxi” y para los del internet, “Mega Maxi”. Es una blogger muy reconocida, pero en cuanto al “mundo
real” como ella lo llama, es una novata.
Es una chica dulce y valiente pero no entiende como convivir con los demás
producto de pasar dos años aislada junto a su padre cuando su madre murió.
Debido a esto prefirió vivir en su mundo negándose cientos de oportunidades que
pudo tener. Angel, el chico que le gusta, termino por ser el que la saco de su
mundo y le mostro que puede estar en el real y no solo en el virtual.
En descripción física ella es algo baja aunque crecerá, su
cabello es largo ondulado, abundante y de color negro y su piel es
extremadamente blanca, producto de siempre permanecer dentro de su casa. Sus
ojos son cafés muy oscuro y a pesar de ser una completa ermitaña, tiene una
habilidad atlética muy grande.
Angel…
Es un muchacho atlético, bastante popular debido a su forma
de ser tan agradable. Siempre esta sonriente y de buen humor pero oculta algo
que lo agobia, está enamorado de Maxi, de la lejana Maxi, aquella a la que ni
siquiera se puede acercar, dado que sabe que ella no se lo permitiría, pero ahí
está, un día el destino decidió saludarle y logro acercársele. Y solo para
descubrir a una maxi que le agradaría mas.
En cuanto a descripción física, es alto, le saca a maxi más
de un cabeza, su cabello también es negro. Sus ojos son negros, su piel es un
poco bronceada, es atractivo.
Ryan…
El loco mejor
amigo de Maxi, siempre está de buen humor y asiendo reír aunque es maduro
cuando se requiere, adora a maxi como nadie, es como su hermanita que debe
cuidar. Era amigo de ella desde antes de sus dos años de aislamiento asi que
cuando se volvieron a ver maxi confió solo un poco en él y el supo aprovechar
esa confianza, luego vino stel. Siempre alentó a maxi a “salir a la luz” pero
ella siempre se negó, le agrado saber que alguien si pudo y no se molesto, solo
porque él era el mejor amigo.
Su cabello es castaño, tiene altura normal, es menor pero
aun asi va en el mismo año que maxi, tiene piel blanca y ojos cafes.
Stel… (Especial nota)
Stella. Es alegre, espontanea y siempre de buen humor, le
gusta la fiesta y la diversión el exceso, es todo lo contrario a Maxi y por eso
ella se lleva mejor con ryan. Aun asi maxi la quiere, a pesar de que de sus dos
amigos sea la que más la juzgue. Sorprendentemente se llevan bien y fue de
casualidad, algo que ni Ryan se espero.
Es rubia y delgada, coqueta y decidida, de piel blanca y ojos
verdes.

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